sábado, 18 de septiembre de 2010

En sólo 7 segundos el ladrón evalúa a su presa.

En sólo 7 segundos el ladrón evalúa a su presa. Hay señales emocionales que marcan a las personas ante los delincuentes, de acuerdo con su forma de caminar o si van distraídos. La mirada fija hacia abajo o hacia arriba hacen a las personas más vulnerables. Hasta la tensión y el cansancio lo detectan los carteristas y atracadores.


Tal Cual.- Opuesto a la creencia popular de que una mujer vestida de una forma provocativa estimula a su potencial agresor, el investigador de Libre de crimen desmonta el mito y compara la idea con la posibilidad de que "los hombres que llevan trajes caros también invitan a ser robados".

No obstante las prendas de vestir, lo más importante es la condición emocional en que camina la gente y cómo puede enviar múltiples señales a los criminales sin darse cuenta, y éstos, sólo necesitan segundos para evaluar a su presa.

"Los carteristas y violadores emplean entre siete y diez segundos en valorar a su presa potencial. Por lo tanto, una de las claves para disuadirlos es moverse con actitud de alerta, confiada y resuelta", dice Harold Bloomfield en su obra Vivir seguros en un mundo inseguro.

Aunque en este momento en Venezuela se piensa que cualquier cosa puede ser una incitación a los delincuentes y los expertos advierten sobre evitar portar joyas y prendas costosas o celulares caros porque la realidad demuestra a diario que llevar un reloj de marca expone a las personas a la criminalidad, la propia energía emocional mana pistas para quienes están atentos a ellas, y es entonces cuando cobra mayor interés prevenir el peligro.

"Cuando uno se siente tenso o cansado, tiene el doble de probabilidades de ser elegido por un predador como objeto de una agresión verbal o física, y usted podría encolerizarse el doble al salir perdiendo de una discusión o encontrarse con que desvía sus frustraciones hacia objetivos más débiles, como un hermano menor o uno de sus hijos o un empleado", o su pareja, asegura el autor.
Entre las señales que hacen a las personas más vulnerables se encuentra la mirada fija hacia abajo (el piso) o hacia arriba, "lo que quiere decir que se está preocupado".

También, caminar con paso lento respecto a los demás o cambiar de mano un bolso o maletín, así como ir escuchando música con los audífonos puestos o ir sentado en los colectivos leyendo un libro, o "cualquier cosa que parezca que vamos distraídos", afirma Betty Grayson, investigadora neoyorkina citada por Bloomfield.

Los delincuentes a veces preguntan direcciones a sus posibles víctimas, la hora, o bien les piden dinero, como en el caso de los borrachitos e indigentes. Acto seguido, y dependiendo de la reacción de las personas, deciden atacar o no.

"Por lo tanto si usted se muestra excesivamente amable hasta el punto de parecer sumiso o nervioso, quizá su agresor valore su actitud como indicación de que es una víctima fácil".

EVALUACIÓN A VUELO DE PÁJARO

A qué atienden los agresores: 1) prestan una cuidadosa atención al lenguaje corporal de la posible presa; 2) se sienten instantáneamente atraídos por su víctima potencial; 3) piden dinero o la hora, e incluso pueden parecer vendedores ambulantes en las colas de las autopistas; 4) valoran en cuestión de segundos el tono de voz, observan el movimiento de los ojos, la tensión muscular, la respiración, la postura, y lo que llevan puesto las personas (prendas, ropa); 5) e inventan historias para distraer mientras se preparan para atacar.

Por eso, evitar colocarse en la línea de atención de los asaltantes y violadores es vital.

Los estudios de Grayson le han permitido determinar que "la mayoría de nosotros somos capaces de detectar las señales de peligro potencial a partir de muchas claves diferentes", y sin duda tiene sentido como regla general "no acercarse a menos de dos o tres pasos de un extraño cuando se está a solas", y "si tiene que pasar cerca de alguien que está de pie en un portal o apoyado contra un poste de luz, árbol o carro, cambie elegantemente de dirección".

O si la persona siente algo raro de alguien que viene de frente, pues hay algo raro que están detectando sus sensores y definitivamente hay que pasarse a la otra acera.

Y si alguien le advierte a la persona sin preguntárselo: "no te voy a hacer daño", hay que retirarse con paso firme porque nadie pidió la explicación.

Por: Marianella Durán

miércoles, 25 de agosto de 2010

Limitar el acceso a los puertos USB


Tecnología Pyme.- En los últimos tiempos uno de los principales puntos de infección de los equipos informáticos se encuentra en el uso de dispositivos de almacenamiento USB que van conectándose de un equipo a otro sin pasar por un antivirus en mucho tiempo. Por eso cada vez estoy más convencido de la necesidad de limitar el acceso a los puertos USB.


Existen soluciones intermedias como puede ser desactivar el autoarranque de este tipo de dispositivos que suelen ser bastante eficaces a la hora de limitar la propagación de los virus que puedan contener estas memorias USB, pero tenemos que ser conscientes de que el problema está en los propios usuarios.

¿Realmente necesitan tener los puertos USB disponibles para conectar sus dispositivos? En este caso, lo mejor es que sea la propia empresa la que les facilite dichos dispositivos con las características de seguridad adecuadas para que, en primer lugar, no propaguen virus ya sea a nuestros equipos o a los de nuestros clientes o en caso de pérdida dejen expuestos los datos sensibles de la empresa.

Para el resto, lo mejor es limitar en el perfil de usuario el acceso a los puertos USB. De esta forma nos aseguramos que por este medio no será un foco de problemas de seguridad. Es una medida drástica que traerá el descontento de muchos usuarios, pero necesaria en el momento en el que se detecten problemas de virus o fuga de datos.

Siempre es aconsejable antes de tomar una medida de este tipo explicar a los usuarios la naturaleza de los problemas que se pueden generar con estos dispositivos y esperar que sean responsables su trabajo. Si después de esto siguen actuando igual, la limitación del acceso será inevitable.

domingo, 22 de agosto de 2010

Sólo una de cada 5 personas devuelve carteras o bolsas encontradas.

¿Perdiste tu billetera? Tienes 20% de probabilidades de recuperarla.

LONDRES, Inglaterra (CNN) — Tres de cada cinco personas dicen que devolverían una cartera a su dueño si la encuentran en la calle o en unlugar público, pero sólo una de cada cinco lo haría realmente, dio a conocer una empresa británica de protección de privacidad.
Los hallazgos cuestionan la honestidad de la gente, pero también muestran la importancia de cuidar los objetos personales propios, según CPP.
Los investigadores dejaron 100 carteras y bolsas en cinco ciudades británicas –Londres, Birmingham, Cardiff, Glasgow y Leeds– al principio de este verano. Cada bolsa o cartera contenía aproximadamente 15 dólares, una fotografía, pasajes de transporte, recibos y tarjetas de negocios que vinculaban el objeto con el equipo de investigación.
Los artículos fueron dejados, 20 en cada ciudad, en centros comerciales, museos, cafés, estacionamientos, en la calle y entransporte público. Sólo 20% de las carteras y bolsas fueron devueltos.
Además, únicamente 55% de éstas contenía la cantidad original deldinero al regresar a sus dueños, dijo CPP.
Los investigadores también entrevistaron a una muestra al azar de adultos y encontraron que el 10% ha perdido su cartera en los últimos cinco años, y a otro 8% les robaron sus billeteras.
La encuesta fue realizada por ICM, que entrevistó a 2,029 personas en cuatro días de julio y agosto.
La persona promedio pasaría más de 110 horas –o cuatro días y medio- reemplazando sus objetos personales y las tarjetas de débito y decrédito, dice la encuesta.
"Perder la cartera es una experiencia altamente estresante y causa gran molestia y preocupación", dijo Sarah Blaney, una experta en fraude de tarjetas del CPP. "Con la gran mayoría de personas cargando sustarjetas de crédito y débito, así como información personal vital en sus carteras, millones de personas están poniéndose en riesgo de fraude".
Los investigadores encontraron que una cartera o bolsa es menos probable que sea devuelta si es encontrada en un museo, con un índice de recuperación de 47%. Alrededor de un tercio de las dejadas en centro comerciales fueron devueltas.
Ninguno de los objetos dejados en cafés o en transporte público fue devuelto, mostró el estudio.
De las cinco ciudades en donde se "perdieron" las carteras, Londres fue la que mostró más honestidad, con todas las carteras devueltas conteniendo la cantidad original de dinero, dijo CPP. Birmingham fue la peor, con una de cada cuatro carteras devueltas estando casi vacía.

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