jueves, 31 de enero de 2013

Kaspersky Lab identifica Octubre Rojo: nueva campaña de ciberespionaje avanzado a gran escala, dirigido a organismos diplomáticos y gobierno de todo el mundo


  • Los atacantes han creado un malware único capaz de robar información de sistemas informáticos de organizaciones, equipos de red empresarial y teléfonos móviles.
  • El objetivo principal de esta campaña se dirige a países de Europa Oriental, las repúblicas de la antigua URSS y países de Asia Central, aunque las víctimas se encuentran en Europa Occidental y América del Norte.
  • Se han registrado más de 55.000 conexiones de víctimas desde unas 250 direcciones IP infectadas en 39 países. La mayoría de las conexiones procedían de Suiza, seguido por Kazajstán y Grecia. España representa el 2% de las infecciones. 

Kaspersky Lab ha publicado un informe de investigación que identifica una nueva campaña de ciberespionaje dirigida contra organizaciones diplomáticas, centros de investigaciones científicas y organismos gubernamentales en varios países, que lleva operando desde hace al menos cinco años. Esta campaña se dirige principalmente a países de Europa Oriental, las exrepúblicas de la antigua URSS y los países de Asia Central, aunque las víctimas se encuentran en todas partes de Europa Occidental y América del Norte.

El principal objetivo de los creadores era obtener documentación sensible de las organizaciones comprometidas, que incluyeran datos de inteligencia geopolítica, así como credenciales de acceso a sistemas clasificados de ordenadores, dispositivos móviles personales y equipos de red.

En octubre de 2012, el equipo de expertos de Kaspersky Lab inició una investigación, a raíz de una serie de ataques dirigidos contra redes informáticas internacionales de distintas agencias de servicios diplomáticos. Según el informe de análisis de Kaspersky Lab, la Operación Octubre Rojo, también llamada “Rocra” por sus siglas en inglés, todavía sigue activa y lleva operando desde 2007.

Principales datos: 

Red de Ciberespionaje Avanzado Octubre Rojo: Los ataques han estado activos por lo menos desde 2007 y se han centrado en las agencias diplomáticas y gubernamentales de diversos países de todo el mundo, además de instituciones de investigación, grupos energéticos y nucleares, comercio y objetivos aeroespaciales. Los atacantes Octubre Rojo diseñaron su propio malware, identificado como "Rocra", que tiene su propia arquitectura modular única compuesta por extensiones, módulos maliciosos para robo de información y puertas traseras

Los ciberdelicuentes usaban la información extraída de redes infectadas para tener acceso a sistemas adicionales. Por ejemplo, las credenciales robadas se recogían en una lista que se reutilizaba cuando los atacantes necesitan acceso a nuevos sistemas.

Para controlar la red de equipos infectados, crearon más de 60 nombres de dominio y los hospedaron en varios servidores de diferentes países, principalmente en Alemania y Rusia. El análisis del C&C realizado por Kaspersky Lab muestra que la infraestructura de la cadena de servidores estaba trabajando como proxies (equipos intermedios) para ocultar la ubicación del servidor de control principal.

La información robada de los sistemas incluye documentos con las extensiones: txt, csv, eml, doc, vsd, sxw, odt, docx, rtf, pdf, mdb, xls, wab, rst, xps, iau, cif, key, crt, cer, hse, pgp, gpg, xia, xiu, xis, xio, xig, acidcsa, acidsca, aciddsk, acidpvr, acidppr, acidssa. La extensión “acid” concretamente aparece para referirse al software clasificado "Acid Cryptofiler" utilizado por entidades como la Unión Europea o la OTAN para cifrar sus archivos.

lunes, 28 de enero de 2013

Brasil pone en funcionamiento su primera cárcel de gestión privada



(EFE).- La primera cárcel construida y administrada por un consorcio privado de Brasil entró hoy en funcionamiento con la recepción de un grupo de 75 presos en el estado suroriental de Minas Gerais, informaron fuentes oficiales.

Rodeados de fuertes medidas de seguridad los presos llegaron a inicio de la tarde a la unidad I de un complejo penitenciario construido en el municipio de Ribeirão das Neves a través de una sociedad de inversión público-privada.

Según un comunicado del Ejecutivo de Minas Gerais, las autoridades esperan que en las próximas semanas continúe el traslado de presos hasta ocupar las plazas actualmente disponibles.

La cárcel, ubicada en el área metropolitana de Belo Horizonte, capital regional, tendrá en total cinco unidades y dispondrá de 3.040 plazas para internos de sexo masculino en régimen cerrado y semiabierto.

El complejo tuvo un coste de 280 millones de reales (unos 137 millones de dólares) y se inspira en la experiencia de países como el Reino Unido, según la estatal Agencia Brasil.

El constructor y gestor de la cárcel para los próximos 25 años se eligió por medio de una licitación pública celebrada en 2008 en la que resultó vencedor el consorcio Gestores Prissionais Asociados (GPA), integrado por cinco empresas.

El pésimo estado de las cárceles brasileñas ha sido motivo de críticas a las que se ha sumado el propio ministro de Justicia del país, José Eduardo Cardozo, quien el pasado noviembre aseguró que preferiría la muerte a cumplir pena en una prisión brasileña.

Además, el pasado mes de junio se difundió un informe del subcomité de prevención de la tortura de la ONU en el que se denunciaba el grave estado de algunas cárceles brasileñas y se recomendaba el cierre inmediato del penal de Ary Franco, en el estado de Río de Janeiro.

El documento detallaba que en esa cárcel se daban casos de tortura y trato degradante a los presos, además de que las celdas presentaban condiciones de insalubridad, suciedad y estaban infestadas de insectos.

viernes, 25 de enero de 2013

Inside Pfizer's Fight Against Counterfeit Drugs

In the spring of 2011 an undercover agent with the U.S. Department of Homeland Security placed an order for some discount Viagra on hardtofindrx.com. The site promises low prices and fast delivery on drugs such as Klonopin and Valium, no prescription needed. About two weeks later, according to court documents, he got a package containing 67 blue, diamond-shaped pills. The return address read: B. Green, High Point, N.C.

Was it real? The best way for a federal agent to find out is to send it to Pfizer (PFE), the world’s largest drug company and the maker of Viagra. When the package arrived at Pfizer’s research and development campus in Groton, Conn., Brian Donnelly got to work.

Donnelly, 56, is director of Pfizer’s global security team in the Americas. A pharmacist by training with a Ph.D. in pharmacology and toxicology, Donnelly is also a detective. For 21 years before joining Pfizer, he worked as a special agent for the FBI. Donnelly starts his tests in a brightly lit lab on the first floor of the research facility. On one side there’s a secure area surrounded by a metal enclosure the size of a walk-in closet. Inside the cage, Donnelly’s team of scientists slices up suspect drugs. They start by photographing a package’s exterior. Then they scrutinize everything from the markings on the blister packs down to the color of the casings and the chemistry of the powder within.

Packages of phony Pfizer products arrive several times a week. The samples are sent in by cops working counterfeit cases and customs agents trying to figure out what they’ve sequestered. Within days, Pfizer’s forensics team can give them answers. Bogus pills sometimes contain chalk, brick dust, paint, and even pesticides, says Pfizer Senior Scientist Amy Callanan. One notoriously repugnant batch of pills, originating in China and sold in South Korea, contained the remains of human fetuses. Sometimes the fakes actually work. Last year, Pfizer collected samples in Baltimore and Atlanta of “herbal” erectile dysfunction pills (with names like Stiff 4 Hours and Mojo Nights) sold over the counter at convenience stores and gas stations. Testing revealed that 81 percent of the “all natural” products contained either sildenafil citrate, the active pharmaceutical ingredient (API) in Viagra; tadalafil, the API in Cialis; or so-called designer drugs that are similar in chemical structure to the brand medications but untested in clinical trials. “You might be talking about ‘Stiff 4 a Fortnight,’ ” says John Thomas, a scientist on Pfizer’s forensics team.

Counterfeit drugs generated an estimated $75 billion in revenue in 2010, according to the National Association of Boards of Pharmacy. Unlike fake sunglasses, fake drugs can kill their purchasers. Each year upwards of 100,000 people around the world may die from substandard and counterfeit medications, according to a recent estimate by Amir Attaran of the University of Ottawa and Roger Bate of the American Enterprise Institute. To date, governments have struggled to safeguard the distribution of legitimate drugs and crack down on the fakes. In lieu of effective public policy, the pharmaceutical industry has chosen to fight back in private.

Donnelly’s team noticed something about the package from North Carolina. The name of the sender, “B. Green,” looked familiar. Sure enough, it matched an alias that had turned up before in a handful of investigations. The team sent a detailed report back to the feds. The Viagra pills they’d purchased from hardtofindrx.com were counterfeits. Donnelly informed the agents that his team had also received packages of pseudo-Viagra from B. Green.

Shortly after, according to court documents, the federal agents asked postal service investigators to look for any archival surveillance footage that might exist capturing “B. Green” mailing the packages. Within weeks, USPS officials came back with images of a suspect: a white male, about six feet tall, parking a red Ford F-150 pickup truck outside a post office in the small town of Trinity, N.C. 

Within the pharmaceutical security trade, Pfizer has a reputation for fielding a brawny squad, though the company won’t say how many detectives like Donnelly it employs. Every major drugmaker has its own such team, stocked with former law enforcement agents. The detectives routinely share information across corporate boundaries. They are an oasis of cooperation in a competitive industry. Donnelly collaborates on a regular basis with his counterpart at Eli Lilly (which sells Cialis), who also previously worked at the FBI. “We’re going after the same people,” says Donnelly.


By Felix Gillette

Blogger templates made by AllBlogTools.com

Back to TOP